«El universo femenino de Felipe II» Antonio Martínez Llamas.
La Casona de San Feliz
Domingo 23, noviembre 2025, 12:30 h
Antonio Martínez Llamas. Premio Nacional de Novela Histórica «Alfonso XI EL SABIO» por Isabel de Valois. PREMIO FUNDACIÓN «Príncipe de Asturias». Premio «Paradores de España».
Libros: “Cuentos Leoneses”, “Isabel de Valois”, “Una noche con dos mujeres”, “Historias con 999 palabras”, “La Dama de Arintero”, “Peleagonzalo. La batalla de TORO”, “Felipe II el hombre” y “Felipe II. EL ENIGMA DEL HOMBRE ENFERMO”.
Queda fuera de lugar poner en duda la carga erótica de Felipe II, aun cuando la historiografía ha pasado de puntillas a propósito de los «contenidos sentimentales» del Rey Prudente. Desde luego, reducir la política al único quehacer felipista es ocultar la faceta del hombre y sus condicionantes más inmediatos. ¿No es un error descuidar el «soberanismo pasional» de Felipe II? Por tanto, ¿qué significaron las mujeres para él? Sus esposas, sus hijas, sus amantes.
Su pulsión sexual resultó evidente, y queda por dilucidar si se comportó desde un androcentrismo sin fisuras. Fue un monarca con muchos secretos y el universo femenino su «aritmética personal» más comprometida. Naturalmente, hay que interpretar todas sus actitudes sentimentales de acuerdo con los conceptos de la sexualidad del siglo XVI, donde la menstruación, por ejemplo, estaba contemplada con matices que hoy consideramos como inaceptables. Las relaciones sexuales, el territorio del orgasmo, la consanguinidad, la concertación de los matrimonios y la posición de las amantes son condicionantes susceptibles de ser contextualizados según la época, y no caer en el desacierto de interpretarlos únicamente con juicios actuales. En el siglo XVI el debate feminismo-machismo no existía, puesto que la preeminencia del varón lo abarcaba todo.

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